Las verdades incontestables (que podéis guardaros, gracias)

Una de las cosas de la que no vas a poder librarte desde el momento en el que el test de embarazo da positivo, son las verdades disfrazadas de opiniones del resto de la humanidad. Las personas más educadas te sorprenderán dándote “su visión” del embarazo de la forma más vehemente que has escuchado jamás, porque es una verdad “yyaestáquelodigoyoypunto”. Creo que el momento en el que más quise a mi pareja fue cuando me dijo: “coge las opiniones de todo el mundo, incluidas las mías, mándalas a la mierda, y haz lo que quieras”.
No me entendáis mal, no es que no soporte las opiniones de la gente, son todas bienvenidas y serán tenidas en cuenta SIEMPRE Y CUANDO sean eso, opiniones y no verdades absolutas.
En estas semanas he tenido para todos los gustos:
– Gatos: Tengo dos gatos, uno de ellos adoptado 6 días antes de enterarnos de que estaba embarazada y que decidió lanzarse en picado por la ventana de un quinto piso tres semanas después. Que no cunda el pánico, sólo se luxó una pata. Desde que me quedé embarazada y, sobre todo, desde que el accidente convirtió a este gato en un escatológico dependiente temporal, he tenido que escuchar la maravillosa frase: “Tendrás que deshacerte de ellos”. Para todos aquellos que no lo sepan, tener una mascota no es como tener unos zapatos, por mucho que te gusten esos zapatos. El animalito pasa a formar parte de tu familia y el hecho de que alguien insinúe que debes deshacerte de él como si fuese un trapo viejo duele y cabrea. Mucho. Por no hablar, claro, de que NO ES CIERTO. A ver si nos informamos antes de emitir alegremente verdades absolutas. Como siempre, si alguien pregunta, será contestado con educación que, aunque lo parezca, no muerdo.
– Epidural: Antes de quedarme embarazada tenía muy claro que quería que me drogasen nada más entrar en el hospital, que existiendo algo que elimine el dolor no tenía sentido no utilizarlo. Bueno, pues que me perdone todo el mundo, pero ahora que me he informado un poco de los pros y los contras de la epidural, no lo tengo tan claro. Que no estoy diciendo que no lo vaya a hacer, simplemente que quiero informarme y tomar una DECISIÓN CONSCIENTE. En este tema puedes encontrarte desde la persona que se ríe de ti: “Sí, sí, tú eres muy guay, ya verás cuando empiece a dolerte”; hasta la persona que le ofende en lo más profundo de su ser que tú tomes una decisión con respecto a tu cuerpo sin hacer daño a nadie. Por supuesto que también te encuentras con personas que te cuentan su experiencia educadamente y con otras que incluso te ofrecen información sobre métodos alternativos para que no mueras de dolor en el paritorio. Tanto a unos como a otros, gracias por hacerme confiar de nuevo en el género humano.
Estos dos temas son los que más han polarizado las opiniones de las personas a mi alrededor, pero ha habido otros:
– Parto en casa: ¡Horror! ¡Ni lo mentes! Te convertirás en una hippy que no tiene en cuenta el sufrimiento de su propio hijo y que sólo lo hace para poder contarlo después. Pues no, amigos, quienes toman la decisión de dar a luz en casa, lo hacen por motivos emocionales importantes, que parece que el plano emocional queda relegado a un segundo plano frente al físico. Aclaro que no entra en mis planes dar a luz en casa (principalmente por miedo), pero defenderé a quienes decidan hacerlo.
– Vacunas sí / vacunas no: Este es un tema espinoso, porque puede afectar a más personas a parte de los implicados, pero aun así hay que tratarlo con respeto. Tened en cuenta que aquellas personas que deciden no vacunar a su hijo lo hacen porque de verdad piensan que es lo mejor para él, que tú no quieres más a su hijo que ellos. Así que, a pesar de que pienses que la vacunación debería ser obligatoria, no te sientas en la posición de lapidar a aquellos padres que opinan lo contrario, porque no lo estás. Aboga por la información y la tolerancia.
– Ejercicio: Aquí hay extremistas en ambos bandos, desde las personas que opinan que una embarazada debería subir el Everest y que si no lo hace es porque no quiere, hasta aquellos que envolverían tu barriga en plástico de burbujas y te pondría en la frente la pegatina de “FRAGIL”. Llevo más de un año haciendo yoga y, al quedarme embarazada, pregunté a mi profesor y continué con mi práctica adaptando alguna de las posturas. Tuve que explicar varias veces (justificarme, en algunos casos) que no había peligro alguno si seguías las indicaciones, que estar embarazada no significa que no puedas hacer nada. Lo mismo digo con levantar un peso moderado, darte un paseo por la montaña o cualquier otro tipo de ejercicio. Que estamos embarazadas, señores, no enfermas. (Vaya por delante que yo no estoy teniendo ni una sola molestia, aquí cada una conoce su cuerpo)
No entiendo por qué, el embarazo saca al extremista que todos llevamos dentro. Ocurre lo mismo con otros temas como el nacionalismo, por ejemplo, que no tiene nada que ver salvo en el posicionamiento inamovible de los interlocutores. Dicho esto, vive el embarazo como quieras, haz caso de las opiniones que te parezcan mejor (y que sean expuestas con respeto) y manda a la mierda a los demás. Intenta no cabrearte por este tipo de situaciones, porque al final sólo te añaden un componente innecesario de estrés (Yo este punto todavía no lo he conseguido, estoy en ello…) Y, sobre todo, no te preocupes por equivocarte, nos equivocaremos mil veces y rectificaremos otras mil, que para eso está la vida.IMG_20150615_120839

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