Sobre las buenas y malas madres

No sé si por estar embarazada o porque es algo que está muy de moda, pero últimamente no paro de leer artículos sobre maternidad/paternidad, crianza, conciliación… surgen de la nada y todos quieren dar su opinión. El pasado fin de semana leí uno de Xabel Vegas titulado ‘Contra las buenas madres’ en el que ponía sobre la mesa la corriente actual que opta por calificar de ‘malas madres’ a aquellas que deciden no dar el pecho o recurrir a la epidural en el momento del parto, por poner dos ejemplos. No puedo estar más de acuerdo con él, pero Xabel se olvida de una cosa: lamentablemente, talibanes hay en todos lados.

Me explico. En mi experiencia personal me he encontrado con varias mujeres que defienden la lactancia materna a demanda el máximo tiempo que puedan; el parto natural, sin epidural y con la mínima intervención posible; que defiende otra manera de criar a sus hijos lejos de la norma que imponen los pediatras. Estas mujeres me han contado su experiencia porque yo les he preguntado, pero en ningún momento he sentido que intentasen adoctrinarme. Por otro lado, también me he encontrado con mujeres (y hombres) que defendían que una mujer, cuando se convierte en madre, tiene que cambiar su estilo de vida lo menos posible porque sino no se es moderna e independiente. Y he de decir, que la forma de defender este argumento ha sido más vehemente que la de las ‘buenas madres’ de las que habla Xabel.

Las mujeres que se enfrentan al reto de ser madres tienen que soportar las opiniones contradictorias de los demás como si fuesen proyectiles lanzados a matar: “No le cojas en brazos porque se acostumbra”, “Cógele en brazos porque si le dejas llorar le traumatizas”; “Si no le das el pecho, su sistema inmunológico no se va a desarrollar”, “Si le das el pecho estás sacrificando tu vida y nadie te va a esperar cuando quieras volver”; “Si usas la epidural, el niño sufre más en el proceso del parto”, “Si no usas la epidural te estás convirtiendo en una mujer mártir sufridora como lo eran nuestras madres”; “Jamás le des una colleja a un niño”, “Darle una colleja a tiempo evita muchas tonterías”… y así podría seguir poniendo ejemplos.

Me parece tan mal las críticas desde un lado como desde el otro. Todas las opciones son válidas siempre y cuando sean elegidas, no impuestas. Si decido darle el pecho a mi hijo hasta que tenga cuatro años, ¿te hago algún mal? Si por el contrario opto por la lactancia artificial desde el momento del nacimiento, ¿te estoy ofendiendo? No entiendo por qué todo el mundo siente una extraña necesidad de imponer su opinión como si fuese la VERDAD con mayúsculas. Como si al elegir otra forma de hacer las cosas, les estuvieras cuestionando.

Por eso, creo que el debate no está en ser buenas o malas madres dependiendo de quién te juzgue. El debate está en la misma necesidad de juzgar. Dejemos que cada uno decida cómo quiere vivir la maternidad. Y la vida.

Lactancia

 

One response to “Sobre las buenas y malas madres

  1. Bienvenida al mundo de la maternidad. Opiniones diarias, constantes, vacías. Todo es mucho más fácil, desde mi libertad decido ser madre y desde ella escojo la crianza.
    Déjense de opinar de algo tan natural como es la maternidad , que cada uno la viva como pueda y como le de la gana.

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