Vacaciones con niños, parte 1: Como si te fueras a la guerra

Vacaciones maletas

¿Alguien me puede explicar por qué unos seres TAN pequeños necesitan una maleta TAN grande? Todavía me acuerdo cuando la única preocupación a la hora de hacer el equipaje era si me llevaba unos tacones o me rendía a la comodidad de las chanclas de playa. Si cogía un modelito para cada noche, por si salía todas y cada una de ellas, o intentaba hacer combinaciones para que no pareciese que repetía ropa.

Pero ahora noooo, claro que noooo. ¿Nos llevamos la bañera? ¡La bañera! ¡Como si sólo hubiera bañeras en Madrid! No, hombre no, algo encontraremos y sino siempre nos queda bañarla en el fregadero, como hacía mi madre. Pero ya no cabe en el fregadero. A bueno, pues entonces nos duchamos con ella, total, son dos semanas. ¿Se puede? Sí. ¿Es cómodo? Ni de coña. Pero no hay hueco así que… la bañera se queda en casa. ¡Tendremos que coger la trona portátil! ¡Pero si ya se puede sentar en cualquier lado! Ya, pero luego se queda con mis padres una semana y ellos la necesitarán. Vale. Trona al maletero. ¿Y los juguetes? ¡Ni se te ocurra coger el cubo entero de los juguetes que entonces no cabemos nosotros! Pero alguno habrá que coger. Sí, bueno, alguno sí… Vale. Juguetes al maletero. ¿Y el biberón? ¿Y la leche? ¿Y gel, champú, esponja y toalla? ¿Y la mochila para llevarla por el monte? ¿Y el carro? ¿Has cogido el parasol para ir con ella a la playa? ¿Y la ropa de primavera, verano, otoño e invierno POR SI ACASO?

Cuando conseguimos encajar ese tetris de piezas diminutas nos toca hacer nuestra maleta. “Pero no cojas muchas cosas, que no tenemos sitio, ¿eh?” Que sí, hombre, que entre los cubos de hacer construcciones, el cojín de Minnie y la puta trona portátil tengo espacio para meter un par de chanclas. Ya te puedes olvidar de tacones y vestiditos, total, vas a estar todo el día con churretes de comida por la camiseta y zapatillas. Vamos, que para cuando hemos organizado la furgoneta para empezar las vacaciones, estamos casi más estresados que después de una semana de trabajo. Y menos mal que nosotros no somos de gatillo fácil que sino ya nos hubiéramos tirado de los pelos 15 veces. Y ahí pierde él, que lo lleva largo.

One response to “Vacaciones con niños, parte 1: Como si te fueras a la guerra

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s