Espécimenes de patio de colegio 2: las madres ombligo

El otro día tuve mi primera reunión de padres para enseñarnos el nuevo plan de estudios que van a seguir este año. Sí, ahora hay planes de estudios para los niños de año y medio. He de decir que me encantó, dan inglés, matemáticas, talleres de cocina y teatro… y comen mejor que yo. Estoy por apuntarme el mes que viene. Pero no es de eso de lo que quiero hablar, sino de un tipo de madres: las madres ombligo.

Las madres ombligo son ese tipo de progenitoras (o progenitores, el caso es que a mí me cayó en gracia una del sexo femenino) que tienen que hacerse notar estén donde estén por sus conocimientos sobre maternidad. Para que os hagáis una idea, es como el clásico empollón del cole, pero en versión talludita y con descendencia. La madre ombligo que me ha tocado en suerte, interrumpe TODO el tiempo. “Pues yo opino que…”, “Pues yo haría…”. Incluso se atreve a decirles a las profesoras lo que tienen que hacer: “Si un niño pega a otro es imprescindible que se lo digáis a su madre, porque yo casi prefiero que mi hija salga un día marcada a que sea ella la que pega” (Sí seguuuuuuro). Vamos a ver, señora. Tu hija tiene un año y medio. ¿De verdad crees que a esa edad los niños hacen bullying? ¡Que se pegan porque quieren el mismo juguete por Dios! “¡Pues lo de los piojos sí que me parece grave! Si un niño tiene piojos se lo tenéis que decir a sus padres” ¿Grave? ¿Te parecen graves los piojos? Por favor que no es la lepra, que son piojos. Un poco asquerosillos sí que son, pero de ahí a decir que son graves…

A ver señora, cómo le explico yo esto… Yo no he venido aquí a escucharla a usted. Si quiero conocer su opinión sobre un tema se la pregunto (o no, Dios me libre) pero a lo mejor interrumpir todo el tiempo es un poco irritante. Y que no digo que no sepa más que yo pero si me quieres dar tu opinión a lo mejor la soberbia no es el mejor tono. Porque a lo mejor entonces me dan ganas de mandarle a tomar por el culo y montamos un Puerto Urraco en la guardería. Y no es plan. Y es que lo que aumentaron mis ganas de matar fue cuando se dirigió a mi como si fuera tonta del coño. Vale que soy más joven y admito que no tengo ni puta idea de lo que estoy haciendo la mitad de las veces, pero como me sigas hablando como si fuera imbécil vamos a tener un disgusto.

Lo peor de todo esto es pensar que yo alguna vez habré hecho algo parecido. Sólo de pensarlo me dan ganas de darme de cabezazos contra la pared. Y es que hay gente que ceba su ego hasta que tiene obesidad mórbida y se le sobra por todos los costados. Y otros lo tienen tan escuálido que tienen que aparentar fortaleza en los campos en los que se sienten más seguros. Por una cosa o por otra, a veces tenemos una boca como un buzón. Sólo espero no mirarme el ombligo muy a menudo, que es fácil encontrar pelusa. 

One thought on “Espécimenes de patio de colegio 2: las madres ombligo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s